PRIMERA LÍNEA

Bartomeu C. Moragues Jordà

Quiero pelear para vengar a papá o reunirme con él…

En el Boletín de información y orientación política del Comisariado del V Cuerpo de Ejército n.º 6, publicado el 3 de agosto de 1938 a las 20:00 horas, se hacía eco de una noticia procedente de París. Esta información, remitida desde Zaragoza a la Agencia Havas, anunciaba la muerte de Enrique Goded Alonso en el frente del Ebro, identificándolo como “el hijo del general condenado por los tribunales de la República por la insurrección en Barcelona en 1936”.

Enrique Goded Alonso con su uniforme de Alférez Provisional portada del Correo de Mallorca del 3 de agosto de 1938
Enrique Goded Alonso con su uniforme de Alférez Provisional portada del Correo de Mallorca del 3 de agosto de 1938

Enrique Goded Alonso nació en 1921, siendo el hijo menor del matrimonio formado por el general de División de Infantería Manuel Goded Llopis (1882–1936) y Josefina Alonso Anel. Cursó sus estudios en el Colegio de Nuestra Señora del Pilar de Madrid, regido por la Congregación religiosa de la Compañía de María, conocidos como marianistas, formando parte de la promoción de 1937.

El nombramiento de su padre, el general Manuel Goded, como comandante general de Baleares en febrero de 1936, en el contexto de la dispersión de los mandos militares efectuada por el gobierno del Frente Popular, llevó a la familia Goded-Alonso a trasladarse a la isla de Mallorca. Allí les sorprendió la sublevación cívico-militar del 17 de julio de 1936, de la cual su padre fue uno de los principales promotores.

Tras la proclamación del Estado de Guerra en Baleares el 19 de julio y el aseguramiento del control sobre Mallorca, el general Goded viajó a Barcelona junto con su hijo mayor, Manuel. Sin embargo, el alzamiento fracasó en la Ciudad Condal y el general fue detenido, sometido a un Consejo de Guerra el 11 de agosto y condenado a muerte. La sentencia se ejecutó al amanecer del 12 de agosto de 1936, cuando fue fusilado en los fosos del castillo de Montjuic junto con el general Álvaro Fernández Burriel.

General de División Manuel Goded Llopis
General de División Manuel Goded Llopis

La ejecución de su padre conmocionó profundamente a Enrique Goded Alonso, quien, a pesar de su corta edad, intentó alistarse para luchar y vengar su muerte. Su madre recordaba su desesperación: “Enrique, enfurecerse porque por su corta edad, no le dejaban hacer lo que al mayor[1].

Determinado a combatir, recurrió a una estratagema común en la época: falsear su edad mediante una declaración jurada. Gracias a esto, logró ingresar en la Escuela Militar de Lluch en junio de 1937, formando parte de la promoción de alféreces provisionales.

Entre el 27 y el 31 de agosto de 1937, Enrique aprobó las pruebas de ingreso y, posteriormente, entre el 27 y el 30 de septiembre del mismo año, superó las pruebas finales bajo la dirección del teniente coronel Enrique Esquivias Zurita, obteniendo el decimosexto puesto de su promoción. Con esta formación, el alférez provisional procedente de la Milicia Nacional obtenía la graduación de alférez provisional de Infantería, pasando a lucir el rectangular parche negro con la estrella de seis puntas distintiva de su rango, que le facultaba a ser considerado como uno de los “estampillados” del Ejército Nacional.

Recientemente ascendido, se incorporó a la Legión, donde participó en diversas operaciones de combate. Fue destinado a la VI Bandera, una de las unidades con mayor experiencia en combate, participando en la batalla de Teruel, el cruce del río Alfambra, la toma de los Altos de Celadas y la ofensiva de Aragón, que culminó en la división del territorio republicano y el avance hasta la costa mediterránea. Más tarde, intervino en la toma de Lérida y en la batalla del Ebro.

Durante esta última campaña, el ahora teniente de complemento Enrique Goded Alonso protagonizó una destacada acción en la defensa del Puig de L’Aliaga, también conocida como la Cota 481. En los intensos combates, se enfrentó al enemigo en luchas cuerpo a cuerpo. Fue herido en la cabeza, pero se negó a ser evacuado y continuó al mando de su sección hasta recibir una herida mortal.

Panorámica que revela la importancia de la Cota 481 o Puig de l'Aliaga y de la dificultad del asalto y defensa de la posición.
Panorámica que revela la importancia de la Cota 481 o Puig de l’Aliaga y de la dificultad del asalto y defensa de la posición.

Por su valentía, se le concedió la Medalla Militar por resolución del 4 de septiembre de 1938 (publicada en el BOE el 11 de septiembre de 1938, p. 1372). En la concesión de esta condecoración se destacaban sus méritos:

“Este Oficial marchó formando parte de su Unidad a la posición defensiva de Puig de Aliaga; permaneciendo durante la noche del 26 al 27 y los días 27, 28 y 29 en el sector principal de la posición, el más peligroso y codiciado por el enemigo, que realizaba ataques ininterrumpidos día y noche. Resultó herido en la madrugada del día 27, sin consentir ser evacuado. En los ataques que sufrió, logró rechazar al enemigo con gran número de bajas, llegando en algunos asaltos a la lucha cuerpo a cuerpo, arrebatando en uno de ellos la bandera de la unidad enemiga que intentó tomar la posición. Este Oficial dirigió a sus legionarios con gran pericia, arengándolos constantemente con gritos de “Viva la Muerte” y “Viva la Legión”, hasta la noche del día 29, cuando halló gloriosa muerte al lado de sus hombres”.

La valentía de Enrique Goded Alonso le valió el ascenso póstumo a capitán y el título de ser el oficial más joven caído en combate. Así, con tan solo diecisiete años, cumplió el deseo que había expresado tiempo atrás: “Quiero ir al frente, quiero pelear para vengar a papá o reunirme con él…”[2].

[1] Y. Revista para la mujer 1 de enero de 1939, editada por la Sección Femenina de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.

[2] Imperio. Diario de Falange Española Tradicionalista y de las JONS del 5 de agosto de 1938. Zamora.


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